Sistemas Digitales de Vanguardia

Hace un par de semanas regresamos de una larga estancia en los países escandinavos ya que tenemos ahí muchos intereses comerciales y es ahí donde desarrollamos todos nuestros programas digitales que vendemos en el mercado latinoamericano de economías emergentes, programas diseñados para todas las ramas de la vida ya que las aplicaciones están hechas para servir como un horizonte paralelo del mundo cotidiano donde las cosas no son tediosas ni duras de conseguir sino donde todo es fácil y casi instantáneo. Sin embargo, en México no tenemos la tecnología para desarrollar nuestras aplicaciones de la manera que necesitamos: veloz y eficiente.

Nuestra empresa, extrañamente, no comenzó en un giro digital sino que todo lo que hacíamos en cuanto a soluciones y consultoría se refiere lo hacíamos meramente con la aplicación del ingenio y esfuerzo humano en ejecución, algo que rápidamente nos catapulto a lugares altos de nuestro giro debido a que nuestros consultores siempre eran los mejores en el mercado y quienes daban un precio muy accesible en relación las funciones que desempeñaban. Sin embargo, cuando el acenso es muy veloz es algo complejo el mantenerse en la cima por mucho tiempo ya que la competencia siempre estudia tus estrategias y las trata de mejorar.

Este efecto es uno que se da en todas las industrias y algo a lo cual todas las empresas competentes están acostumbradas a hacer o a que se lo hagan. Sin embargo, no todos reaccionan de la misma manera cuando la competencia saca un nuevo producto o servicio basado en el tuyo pero mejorado o cuanto intentas absorber el concepto de tal o cual competidor e implementarlo de mejor manera y sale mal. Solo son los que se encuentran constantemente en la cima quienes saben tener reacciones productivas ante estos contratiempos.

En nuestro caso, cuando esto comenzó a pasar de manera progresiva y a largo marcha forzada decidimos que haremos cosas si no que dejen huella por su originalidad al menos que les causen tremendas complicaciones a los competidores al intentar copiar y mejorar cualquiera de nuestros servicios. Para hacer esto tuvimos que echar un vistazo al mundo y ver donde se encuentra un cultivo de herramientas irrepetibles e inmutables, una búsqueda que nos llevo aproximadamente un año y medio hasta que dimos con la industria digital de Estonia, un país que comenzaba a despegar en la vanguardia con una aceleración anormal.

Todo comenzó por la contra respuesta a un jaqueo ruso a los sistemas de este país Báltico donde decidieron, por seguridad misma, el formal un escudo digital impenetrable donde nadie pudiera acezar ni dañarles. Esto dio pie, como sucede con emergencias nacionales, a una industria digital inigualable y de vanguardia por medios digitales sacando programas tan revolucionarios como Skype. Nosotros, en ese tiempo no éramos personas que supieran nada de cosas digitales sino que éramos personas, como hoy en día, con muy buenas ideas.

Este viaje por Escandinavia lo hicimos para ver un nuevo sistema de venta digital en una venta de aviones.

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